Escucho murmullos en esta noche oscura,
voces que van y vienen con el viento,
viento que cuenta una historia que perdura
y a pesar de que es la historia de mi vida, no la entiendo.
Escucho palabras que no emiten sonido alguno,
Escucho palabras que no emiten sonido alguno,
pero que ensordecen mis oídos a cada segundo,
con cada palabra más fuerte que la anterior
y una dosis de realidad en el interior.
y una dosis de realidad en el interior.
A lo lejos se escuchan las verdades más cercanas
y los muertos que gritan sabios a través del tiempo,
gritos escritos que cultivan la base del pensamiento
gritos escritos que cultivan la base del pensamiento
y en alma y cuerpo dejan sus huellas marcadas.
No soy filósofo pero primero pienso y luego existo
y por eso escribo las palabras que no salen por mi boca,
palabras mudas que se escuchan de forma diferente,
y que suenan cuando el lápiz rasga la hoja que toca
palabras mudas que se escuchan de forma diferente,
y que suenan cuando el lápiz rasga la hoja que toca
dibujando las palabras que se pasean, abstractas, por mi mente,
buscando salir y traducirse a un idioma, de todos, distinto.
Se puede expresar todo sin palabras pero no sin sentimientos,
sentimientos que serán de las futuras ideas sus cimientos,
cimiento para que no caigan en el olvido, con un sonido vacio
y se pueda trascender sin importar tiempo, lugar o espacio.
Se puede expresar todo sin palabras pero no sin sentimientos,
sentimientos que serán de las futuras ideas sus cimientos,
cimiento para que no caigan en el olvido, con un sonido vacio
y se pueda trascender sin importar tiempo, lugar o espacio.
