6 de octubre de 2015

Eclipse Lunar

Me he enamorado perdidamente de la luna,
y ahora que lo pienso, sé que parecerá una locura,
pero no puedo evitar verla con ojos de dulzura.
Me he enamorado de ella como de más ninguna.

Unas veces menguante, otras veces creciente,
y cuando te sientes llena, resplandeciente.
Una parte oscura que nadie conoce realmente.
La distancia entre tú y yo es más que evidente.

Somos lo que se llamaría un amor de otro mundo,
porque aquí ando, caminando solo, cual vagabundo,
deambulando con la vista siempre fija en el cielo,
y la esperanza de que un día este amor me levante en vuelo.

Estiro mi mano y casi siento que puedo tenerte,
pero no importa cuánto apriete mi mano con ansiedad,
porque en verdad no tengo ninguna intención de atraparte,
pues lo que más me encanta de ti es tu libertad.

Siempre estaremos lejos y cerca, tú eres la luna y yo el sol.
Cada cierto tiempo me inventare un eclipse y así me puedas ver,
y que el mundo sepa que la razón de tus cachetes rojos, soy yo.
Pero como cualquier amor platónico, estamos destinados a no ser.